jueves, 7 de enero de 2010

Zombieland (2009)

dirigida por Ruben Fleischer

"Ditto"

En la actualidad donde los vampiros no son más que un grupo de llorones ridículos y las películas de terror deben recurrir a un “gore” exagerado y mal utilizado para tratar de asustar el realizador Ruben Fleischer y los guionistas Rhet Reese y Paul Wernick encuentran en los Zombies, no una razón para asustar sino para reír.

Vamos a confesar definiendo lo que es una película simple y entretenida. Cuando una película debe ser bien detallada y es simple: no funciona; cuando es una que se jacta de ser lo máximo y su historia no son más que migajas de desastre (gracias Avatar) no funciona. Ahora, si la entrega no es pretenciosa, su historia es simple y es entretenida, entonces no hay fallo.

“Zombieland” es el tipo de película que te agarra de una vez, desde su monologo inicial, sus excelentes créditos hasta su primer acto. Inmediatamente están pasando estas cosas la audiencia sabe que se encuentra en un mundo paralelo y que la historia no es otra más que para entretener, sin embargo, “Zombieland” entretiene, pero lo hace de la mejor forma y entregando un producto de calidad.

La película es narrada por Columbus (Jesse Eisenberg) un nerd que se encuentra solitario en un mundo lleno de Zombies y que para sobrevivir ha creado un listado de reglas que cumple a cabalidad, reglas que aparecen ocasionalmente en pantalla para recordarnos lo que se debe o no se debe hacer en un mundo paralelo denominado “Los Estados Unidos de los Zombies”.

Columbus, que obtiene su nombre por que entiende que volviendo a su casa en Columbus, Ohio todo será mejor; se encuentra con Tallahassee (Woody Harrelson) un rebelde que parece ser la persona que más disfruta asesinar Zombies en todo el mundo y que tiene una obsesión con comerse un “Twinkie” porque para él le recuerda un momento en donde las cosas no estaban tan jodidas.

Y entonces llegan Wichita (Emma Stone) y su hermana pequeña Little Rock (Abigail Breslin) una chicas que solo tienen por regla no creer en nadie y llegar a un parque de diversiones en donde ellas también creen podrán estar tranquilas y lejos de la peste que ataca a los Estados Unidos y posiblemente al mundo.

En “Zombieland” es acertado que la única regla que Columbus agregue a su lista es la de “Disfrutar las pequeñas cosas” porque es precisamente los pequeños detalles que hacen de está película un encanto cinematográfico y es en el personaje de Tallahassee donde se encuentran las más ricas de las pequeñas cosas.

El personaje de Woody Harelson es el único que oculta algo y su obsesión por los Twinkies, su odio exagerado hacia los Zombies y un momento paternal que tiene junto a la joven de 12 años Little Rock es de la excelente narración y flujo con que cuenta está breve y muy buena historia.

"Marriage is a bitch!"

“Zombieland” es una de las tantas películas de género de calidad del año pasado y es una de las mejores “feel good movie” que he visto en un tiempo. Recomendada para pasar el rato y para verla una y otra vez, porque sus apenas 88 minutos de duración pasan como nada y controlan perfectamente un momento de aburrimiento.

lunes, 28 de diciembre de 2009

500 Days of Summer (2009)

dirigida por Marc Webb

"la pasión por definición no puede durar". Joaquin Sabina

Debe ser un poco difícil entender que en estos tiempos en donde las relaciones vienen y van con más frecuencia las entregas cinematográficas que albergan estos temas sean solo reflejos ridículos y superficiales de lo que para muchos, aunque sea en los confines de su soledad, es un pesar y un tema tan serio.

Desde “Annie Hall”, obra emblemática de Woody Allen por allá por 1977, no se había tratado el tema de una relación amorosa con tanto detalle y profundidad. No fue hasta 2004 cuando Michel Gondry dirigió un guión de Charlie Kauffman “Eternal Sunshine of the Spotless Mind” en donde se desarrollaba bastante el sentir de ambos involucrados en una relación.

“500 Days of Summer” toma mucho de está última entrega y es una historia con la que todo el mundo se puede identificar. Tom (Joseph Gordon Levitt) se enamora de Summer (Zooey Deschanel) pero Summer no se enamora de Tom, encima de esto Tom cree fielmente en el amor, Summer no tiene esa misma percepción. ¿A quién no le ha pasado esto?

A Tom le encantan “The Smiths” a tal manera de creer todo lo que dicen esas letras de amor tan melancólicas del rock británico, a Summer simplemente le gustan y ya; a esto le agregas que Tom confía en un final feliz para la película “The Graduate” y tienes el material perfecto para una persona que cree que nunca será feliz.

En donde “500…” toma mucho de “Eternal Sunshine…” y lo mejora es en la capacidad de contar como los pequeños detalles y las situaciones que te hacen volverte loco por una persona, al final se vuelven muchas de las razones por las cuales comienzas a odiar a una persona; claro que esto último ocurre mayormente por despecho.

A diferencia de las “cuchucientas” comedias románticas y cuentos de hadas en donde uno sabe lo que ocurre al final y su desarrollo no son más que ridículas situaciones para llegar a ese tan gastado desenlace en “500 Days of Summer” conocemos los pormenores de la relación completa de Tom y Summer en una narración no-cronológica que hace de la película encantadora y, a pesar de ser una película anti-romántica, la película más romántica del año.

En esta entrega, opera prima de Marc Webb, no hay desperdicios, la utilización de la música como metáfora de la personalidad de Tom, que es protagonizado de una forma excelente por Gordon Levitt, y la destacada belleza de Summer, una chica normal, que la hace irresistible son las pautas de esta grandiosa historia.

Otro aborde metafóricamente de la película con sus animaciones de los días pasando y su escena final es que la vida continúa, si aquel cliché de que hay que seguir avanzando o que todo comienza y se vuelve un ciclo, pero está también tratado que la audiencia se enamora inmediatamente de la situación. Desde un inicio, Tom nos dice lo que va a suceder con su amorío con Summer, ahora solo nos queda es aprender el porque y a la vez que la audiencia va aprendiendo lo que ha pasado mal, asi mismo Tom comprende cual han sido sus puntos altos y sus puntos altos.

"Please, please, please, let me get what i want... this time". The Smiths

Al igual que “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, “500 Days of Summer” se convierte, por encima de todas las comedias románticas populares (buenas o malas), como las películas “románticas” de la década. Una de las mejores entregas del año, en el top 10 de muchas instituciones reconocidas, se vislumbra para ser también una de las escogidas para aquellos listados que se preparan como las mejores de la década 2000-2009.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Public Enemies (2009)

dirigida por Michael Mann

Desde que en 1995 Michael Mann nos trajera “Heat” protagonizada por dos pilares de la actuación (Al Pacino y Robert Deniro) ha sido un “modus operandi” por parte del director norteamericano utilizar a dos actores de mucha fuerza en el momento y ha probado ser un éxito. La aclamada y genial “Collateral” contó con Tom Cruise y Jamie Foxx; y la muy buena y entretenida “Miami Vice” con Colin Farrell y de nuevo Jamie Fox.

En el caso de “Public Enemies” los pilares actorales recaían en el carismático Johnny Depp y Christian Bale en una combinación que no le funcionó tanto como las anteriores.

En la última entrega, es todo sobre John Dillinger (Johnny Depp), tanto así que se siente que el personaje sale en cada uno de los planos de largometraje. Esto evita que la dualidad de actores altamente publicitada no funcione. “Melvin Purviss” (Christian Bale) no es más que un actor de reparto un tanto lejano, que su presencia en pantalla no es más ni menos importante que la de los demás que completan el “cast”.

Sin embargo, esto no es lo único que sufre la producción, que aunque me pareció bastante interesante en la forma visual en que fue narrada, vale destacar que la exageración de técnicas de Mann, si las lleva a un punto más alto en su próximo proyecto caería en el rotundo fracado.

El cambio constante de imagen, uno que da la impresión de que se utilizaron formatos diferentes, y la escena final que visualmente se ve muy quemada pueden, y le ha pasado, encontrar el rechazo en la audiencia. Esto, y el hecho de que solo tres actores (Depp, Bale y Billy Crudup en el papel de J. Edgar Hoover) se mantuvieran en el rol y con el lenguaje de ese época mientras que todos los demás hablaban como quisieran, es un tanto decepcionante.

“Public Enemies” no es del todo mal, sus escenas de acciones, concentrándose bastante en los lugares específicos donde ocurrieron y la técnica inventada y en ocasiones bien utilizada de Mann hacen a veces de la entrega una joyita del cine pero nada más.

Para la próxima mi respetado y amado Michael Mann, en vez de tanto caos y experimentación, déme un poquito más de “Heat” y de “Collateral”.

"¿Alguien ordenó personas?"

viernes, 11 de septiembre de 2009

The Hangover (2009)

dirigida por Todd Phillips

Desde la palabra “Ok” y enseñar el dedo del medio, me parece que no ha habido algo más universal que contar la historia que conllevó a una resaca mañanera, o en este caso, tratar de contarla.

Todd Phillips logra su mejor paquete de risa en la alocada “The Hangover”. El realizador de “Starsky and Hutch” y la aclamada “Roadtrip” logra definir perfectamente lo que es una noche de parranda y que mejor sitio para narrarlo que la ciudad del pecado, Las Vegas.

En “The Hangover” encontramos una narración que se toma su tiempo en ser desglosada, no va de un golpe de risa a otro como en ocasiones pasa con este tipo de comedia, el guión trabaja las situaciones absurdas y extravagantes que según tenemos entendido solo pueden ocurrir en Las Vegas y que este cuarteto encuentra la forma de caminar justamente hacia todas esas situaciones.

La entrega es un largometraje bastante divertido, a medida que va pasando el tiempo “The Hangover” deja de ser una película de chicos de parranda y se convierte en una maquina de hacer reír y de situaciones embarazosas y un tanto “desagradables” que dejan a la audiencia pensando “¿y que viene después?”.

Lo irónico de esta pieza, es que una de sus riquezas es el guión y quienes escribieron esta entrega, Jon Lucas y Scott Moore, no son conocidos por entregar buen material, de hecho, fueron los culpables de “Ghost of girlfriends past” lo que hace una de dos cosas: o que ambos llegaron a su punto creativo o esto exalta la grandeza de Phillips en cuanto a dirigir comedia.

Empero, está película puede que tenga a cuatro personajes protagónicos, dos de ellos hombres atractivos, uno de ellos medio nerd y domado por su novia y por último el feo gordito que está a punto de ser el cuñado de uno de los protagonistas. Es precisamente Alan Garner (el feo gordito) personificado por el comediante de pie Zack Galifianakis quién se roba el show y es el alma de la entrega, por esto en el transcurso de la película vemos como su personaje acapara cada vez más tiempo en pantalla y a uno solo le queda preguntarse con que saldrá ahora este personaje.

Este es un buen inicio en el mundo cinematográfico para Galifianakis quién ya tiene más producciones por venir dentro de su portafolio hacen que “The Hangover” se convierta, en un género dominado por las producciones de Judd Apatow, en una de las películas más cómicas del año.

¿un abrazo?

jueves, 20 de agosto de 2009

Drag me to hell (2009)

escrita y dirigida por Sam Raimi

¿Quien mejor que Sam Raimi para remontarnos al cine de clase B de los 80 en pleno Siglo XXI? “Drag me to Hell” es el regreso de un género olvidado en un época donde escasean las películas de terror de calidad y el hecho de pasar un buen rato en una sala de cine es mal entendido.

El director de la saga de “Spider-Man” y “The Evil Dead”nos trae una historia sin complicaciones, de bajo presupuesto y muy entretenida en donde la actriz principal, una exhilirante Alison Lohman, da nuevas razones para pegar uno que otros gritos dentro de la sala de cine.

Cristine Brown (Alison Lohman) es maldecida por una cliente “insatisfecha” que le hecha la maldición del peor de los demonios , el Laima, que asusta a sus víctimas por un plazo de tres días para en el cuarto tomar su alma y llevarla al infierno.

Lo magistral de esta entrega no es en si, sus efectos especiales o la capacidad de provocar susto dentro de la audiencia, es la capacidad de Raimi de entregar una dirección impecable y asfixiante (en el buen sentido de las palabra) para asistirse de una producción sonora muy bien realizada y crear los efectos que provocan terror desde la película. Además de la dirección de arte que creo un personaje tan “creepy” como la Sylvia Ganush.

Esto es entretenimiento, “Drag me to hell” apenas llega a los 99 minutos, no trata en ninguna ocasión de justificar lo injustificable o alargar una película hasta el punto del aburrimiento. Raimi entrega una trama, la desarrolla y punto con los ejes exagerados que caracterizan el cine clase B y con una destreza visual que pocas películas de este género pueden igualar.

“Drag me to hell” es una película chistosa y de terror, esa es la premisa de las películas de este tipo y el guión y la dirección van directo al punto en donde la audiencia sentirá al extremo estos dos sentimientos.

En cuanto a las actuaciones, son lo necesario. Como diría Ebert: “Es esencial que la protagonista de una película de horror sepa gritar y Alison Lohman sabe gritar”. “Drag me to hell” es la sorpresa que se esperaba: entretenida, bien dirigida, bien actuada y sobre todo una de las mejores experiencias cinematográficas en lo que va del año. Quieras reirte o asustarte o simplemente gozar de lo que consideres ridículo, está es la entrega a ver.

martes, 18 de agosto de 2009

Harry Potter and the Half Blood Prince

dirigida por David Yates

Desde que en 2001 se presentará la primera adaptación de lahistoria mágica de Harry Potter “The Sorceres Stone”, cada vez que sale una película de ¡l mago más famoso del mundo uno comprende que su dinero no será malgastado.

Con cinco películas detrñas de ella “The Half-Blood Prince” llega para estudiar a sus personajes de una forma como ninguna otra de las entrega lo había hecho. En está última entrega, Hogwarts es más peligroso que nunca y sin embargo hay tiempo para el amor.

Harry, Ron, Hermione y Ginny, se ven bastantes grandecitos para las periprecias amoriles en las que se ven envueltos. Sus edades reales ya son las de los 20 y tantos, los personajes a penas rondan los 16 y 17. Tal vez por esto, su director David Yates y su guionista Steve Kloves debieron reducr un poco el acercamiento amoroso y enfocarse mucho más en el lado oscuro de la historia.

Las actuaciones son las ya acostumbradas, todas buenas, todas en su punto. Sin embargo la dirección y la edición sufren algunos problemitas que no dejan caer la película pero son notables en una película de tanto peso y demanda dentro del público asistente y la crítica de arte.

“Harry Potter and The Half Blood Prince” es una película que revela mucho en sus inicios y sabe manejar la intriga durante todo el tiempo a pesar del conocimiento que se le presenta a la audicencia en cuanto al tema. No es la acostumbrada película de Potter y es una entrega que ha dejado a muchos deseando más. En mi opinión “Half Blood Prince” cuando se presenta en pantalla, sufre el hecho de haber sido tan laureada antes de su estreno como tal vez la mejor película de la saga. Ese cetro lo tiene todavía “The Goblet of Fire” la cuarta entrega lanzada en 2005.

Los efectos especiales siguen impecables, las escenas de magia y de Quidicth andan “top notch”. La saga de Harry Potter se hace cada vez más densa y más esperada por todos, sin embargo tanto esta, como “The Order of the Phoenix” se disfrutan en realidad cuando se tiene conocimiento de las entregas anteriores, si no es así, uno lo que hace es perder su tiempo.

El único problema real de está sexta entrega es tal vez su duración. Corriendo unos 153 minutos, la pelicula puede que se haya extendido unos 15 o 20 minutos de más; pero es el plato perfecto para preparar la mesa para “Deathly Hallows” que será presentada en dos partes separadas para finales del 2010.

lunes, 6 de julio de 2009

Ice Age 3: Dawn of the dinosaurs

dirigida por Carlos Saldanha

La clara diferencia entre Pixar y las demás productores que se embarcan en proyectos animados en este lado del mundo, es la narrativa, la creatividad y la manera increíble que tienen de contar nuevas historias a pesar de contar con los mismos personajes (ej:. Toy Story 1 y 2) pero en el caso de Dreamworks y demás productoras se ve claramente que solo apuestan a la seguridad del triunfo anterior.

La divertidísima saga de “Ice Age” llega a su fin (por lo menos eso creemos, porque Shrek va por una cuarta) y a pesar de que logra su primer cometido, el hacernos reír, nos deja el sabor en la boca de que ¿si era necesario o no? el esfuerzo de esta tercera entrega.

De vuelta con la manada de Sid, el perezoso; Diego, el tiguere; Manny y Ellie, los mamut; Eddie y Crash, Scrat y dos nuevos personajes: Scratté (la contraparte femenina de Scrat) y Buck (un riquísimo personaje que salva completamente la película).

Luego de la presentación de personajes en Ice Age (2002) y una exploración de los dilemas de cada uno de ellos frente a nuevos conflictos en Ice Age: The Meltdown (2006) una tercera entrega era más que forzada y una amenaza a que la saga sufriera una definitiva y estrepitosa caída. Pero no fue así.

Carlos Saldanha sabe muy bien que su saga se destacó en la comicidad que representaba la extraña unión de sus tres personajes originales (Sid, Manny y Diego) y la odisea eterna en la que vive Scrat y decidió explotarlo en esta última entrega. Y aunque la premisa es un tanto simplona, el buen rato que logra sacar Ice Age 3 hace que uno se olvide completamente de eso.

Alargada unos 94 minutos (digo alargada por que la historia anduvo un poco forzada), Ice Age 3 decidió enfocarse más en uno de sus personajes más ricos: Scrat (otorgándole a él, su nueva compañera Scratté y su odisea con la nuez una mayor presencia en la película) y presentar uno [Buck] que termino siendo el personaje más lucrativo de la entrega. Lo siento Syd.

are you ready for adventure? for danger? for death?

Ice Age 3 es divertida, pero es más de lo mismo. Syd es el eje de la improvisada manada, Scrat es la estrella silente y Buck es el dueño del mundo subterráneo. En fin, logra su cometido, te hace reír, te entretiene, vale el costó de la taquilla, de seguro es genial en 3-D (que para mí es seguro el punto de la película completa, verla en ese formato) pero Up sigue siendo lo mejor en animación en lo que va del año, hay que esperar por “Ponyo” del maestro Hayao Miyazaki (Howl´s Moving Castle, Spirited Away) y “9” de Shane Acker.